domingo, 5 de abril de 2015

POR QUÉ EL REGRESO, Y QUÉ SIGUE AHORA

Dicen que para apreciar mejor la montaña, hay que alejarse un poco de ella. Luego de seguir este consejo, me di cuenta de varias cosas que ampliaron mi perspectiva. Una de ellas, si bien suena evidente, se reveló ante mí de una forma relativamente agresiva: de todas las áreas del conocimiento, la Matemática es la menos querida. Peor aún: es temida. Este miedo, que muchas veces encuentra fundamento en experiencias tristes y prejuicios familiares, afecta significativamente la profundización en otras áreas, como las Ciencias y las Artes (¡aunque usted no lo crea!), y talentos naturales para la abstracción se pierden... por simple temor.

Como ingeniera, docente y consultora, asumí este panorama como un reto. Este blog se convertirá en una de mis herramientas para cambiarlo, razón por la cual cambiará también. No será un espacio de ligera disertación, sino que comprenderá conceptos y recursos dedicados a mostrar por qué la Matemática no es digna de temor o repulsión, sino todo lo contrario, pues simplemente es otra caligrafía para describir el mundo que habitamos.

Nos veremos entonces.