miércoles, 8 de abril de 2015

LA MATEMÁTICA ES UN ESTADO MENTAL (Parte 1)

Para empezar a hablar acerca de este tema, propongo que, en clase o en casa, realicen la siguiente actividad con sus estudiantes (o hijos e hijas): lean en voz alta la lista de palabras que voy a presentar a continuación, y que cada uno escriba en una hoja de papel, la palabra que exprese el pensamiento o sentimiento generado instantáneamente:

RETRATO - TEOREMA - CASTILLO - PISCINA - PINCEL - TRANSPORTADOR - CÉLULA - OPERACIÓN - VIAJE - CALCULADORA - TOMATE - TROMPO - ASTRONAUTA - ECUACIÓN - COCINA - VARIABLE - PASTEL - LOGARITMO - SONETO - CUENTO - FÓRMULA - POLÍGONO - COLOR - ACORDE - RECETA.

Cuando ustedes, al final del ejercicio, vean las respuestas de estos niños y jóvenes, descubrirán que en los términos directamente ligados con números, cálculos y afines, habrá expresiones de pensamientos y sentimientos tristes, abatidos, angustiados y confundidos. Lo cual es, en sí, algo realmente triste.

Y es que todo aquello que se asocie a la Matemática, está rodeado de un aire de misterio que raya en el temor. ¿De dónde proviene ese temor? Los temores no nacen solos, sino que dependen de experiencias desagradables, o incluso del testimonio de personas con alta influencia, como los padres y maestros. Entonces, sería bueno pensar en el discurso que estos estudiantes reciben, en los términos que se usan para referirse a los diferentes saberes, ya que, con seguridad, esto influirá en su posterior respuesta académica.

La Matemática, bien mirada, es simplemente otro lenguaje para expresar el conocimiento del Universo. Es una forma de pensar y, por tanto, de interactuar con el mundo circundante. Así como existen los idiomas,  existen otros lenguajes para comprender las experiencias del día a día, al igual que las experiencias de otros. Este tipo de pensamiento, permite promover una forma de aprendizaje significativo, un aprendizaje que valga la pena, en el que se consolida el entendimiento de los problemas en lugar de la memorización de términos netamente formales.

El siguiente vídeo, en el que es entrevistado el profesor Dor Abrahamson (de la UC Berkeley), nos ayudará a entrar en materia:



Por tal motivo, el asunto no está en recitar fórmulas, sino en interpretar contenidos. No está en aplicar un teorema, sin saber resolver un problema. Y para poder lograr este objetivo, primero hace falta demostrar que es perfectamente posible aprender Matemática por encima de todo pronóstico, concentrando nuestra atención en erradicar el prejuicio.

El siguiente vídeo, de la Gates Foundation, muestra las experiencias de varios docentes y estudiantes respecto de su relación con la Matemática, en un ambiente de aprendizaje colaborativo:



En la Parte 2 de este tema, ahondaremos un poco en las reflexiones que permiten afirmar, sin lugar a dudas, que no hay límite para el aprendizaje matemático. Sólo es cuestión de saber leer.

¡Hasta pronto!