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jueves, 4 de abril de 2019

¿LA EDUCACIÓN ES PRETEXTO PARA QUÉ? - Parte I

Hola a todos. Hace tiempo no escribía, lo sé. Ha habido muchos proyectos, iniciativas, sueños, fracasos, tareas, entre otros, en los cuales me he enfocado; unos han prosperado, otros necesitan una revisión. Y sé también que a veces me pierdo por un tiempo, para después retornar con más ideas, y perderme de nuevo; creo que mi viejo amigo Vicente tenía razón cuando afirmaba que "para apreciar totalmente la montaña, a veces tienes que alejarte un poco". Pero bueno, en realidad quise volver para retomar mi contacto con ustedes, y qué mejor manera de hacerlo que con la pregunta del título, la cual ha estado dando vueltas en mi cabeza por un rato.

Quiero aclarar, en primer lugar, que esta entrada tiene un carácter mucho más informal que las anteriores (así es, aún más informal), y que sólo quiere dejar la cuestión en el aire. Esto viene siendo, grosso modo, el compendio del hilo conductor de mis ideas al respecto. Segundo, quiero contar que las ideas de este blog tendrán tintes varios: algunos tendrán perspectivas muy específicas, como en el caso de los artículos relacionados con el modelo planteado en mi tesis de Maestría para gestar un proceso de aprendizaje matemático fundamentado en el aprendizaje lingüístico y con el soporte de enfoques varios para la enseñanza y aprendizaje de otras lenguas; otros contarán con una perspectiva más integradora, como los asociados a la Educación STEM/STEAM en Colombia, al concepto #STEAMCulture y sus demás variantes; y otros responderán a las ideas irregularmente estructuradas que me acompañan a lo largo del día, cuando menos las espero. Como ésta.

Ahora sí, comencemos: 

La educación es, indudablemente, una de las prioridades establecidas para el desarrollo de las comunidades, tal y como está definido en los Objetivos para el Desarrollo Sostenible. Y no cualquier educación, sino una educación de calidad. Ahora bien, la calidad que se busca en la educación, tiene como objetivo una serie de competencias para el impacto global, es decir, la rúbrica que evalúa la calidad de la educación recibida por los miembros de cada país, es la rúbrica de competencias esperadas para su desempeño como ciudadanos del mundo. En este orden de ideas, este norte común permite establecer una hoja de ruta para que la comunidad, luego de caracterizarse, pueda definir un plan de desarrollo a corto, mediano y largo plazo. Ya lo habíamos hablado tiempo atrás.

Como diría mi hermana: ¿y entonces? Yo respondo: ¿entonces qué? Las realidades a pocos kilómetros a la redonda son diversas, y en gran medida disímiles de lo que se esperaría del párrafo anterior. Enumeraré las realidades más comunes:

  • El norte está claro, y es ampliamente difundido, pero el desconocimiento de las características de la comunidad es tal, que no hay consenso respecto de un plan preliminar para alcanzar esta meta. Prueba de ello, son las iniciativas educativas sin alineación alguna con un modelo coherente para la formación de la comunidad; agreguemos los debates sin fin alrededor del primer paso que debe darse (¿esto no es evidencia suficiente de que no han podido establecer una referencia clara?)
  • La comunidad se reconoce completamente: identifica sus fortalezas y debilidades, así como las oportunidades y amenazas del entorno; no debería ser un problema dar los primeros pasos... ¡Pero nadie quiere asumir semejante responsabilidad! Prefieren seguir haciendo las cosas como hasta ahora, y quejarse de cómo los otros (padres, estudiantes, docentes, directivos, Gobierno, etc.) no están haciendo todo como se debe.
  • El peor de todos: la unión de los dos escenarios anteriores, en donde nadie se conoce, y tampoco le interesa hacerlo. Por lo visto, en Latinoamérica es uno de los más comunes.


Este contexto da sustento a mi pregunta: ¿la educación es pretexto para qué? Si nos movemos entre los tres ambientes anteriores, ¿para qué se habla de educación por competencias? ¿para qué hablamos de ciudadanía global? ¿para qué mencionamos la educación como prioridad en planes de desarrollo y campañas políticas? ¿qué papel cumple la educación en una cultura que no la atiende?

Seguiré hablando de esto en mi próxima entrada. Quiero dejar las preguntas abiertas para que discutamos al respecto. Los espero.

lunes, 26 de marzo de 2018

CULTURA STEAM: LA MENTALIDAD POR ENCIMA DEL PRODUCTO - Parte II

Hola de nuevo. Estaba tardando un poco, ¿no? Pero no por eso me he olvidado de ustedes, eso nunca. Como lo prometido es deuda, hablaremos aquí del asunto que planteamos a modo de pregunta en la entrada anterior de esta serie: ¿cómo resolver el problema de la adopción violenta e indiscriminada de métodos educativos externos, para hacer de las nuevas experiencias algo que realmente impacte a la comunidad de interés?

En primera instancia, es importante descomponer la pregunta en varias más pequeñas, con el fin de llegar a la pregunta raíz. ¿Hay una única forma de hacerlo? No, por supuesto, así que la que viene a continuación es mi propuesta, una entre (espero) muchas:

  1. ¿Qué hace de estos métodos externos, algo efectivo para lograr una educación de calidad?
    • ¿Cómo se dieron cuenta de que era esto lo que se necesitaba para transformar positivamente la educación?
    • ¿Cómo son las comunidades en las que se han implementado y evaluado estos métodos?
    • ¿Quiénes diseñaron el método? ¿Qué variables consideraron en el diseño?
    • ¿Quiénes aplicaron el método? ¿Cuáles han sido las condiciones bajo las cuales inició la introducción de estos métodos en las aulas? ¿Cuántas fases tuvo el proceso? ¿Cuánto tardó cada una? ¿Qué recursos había a disposición?
    • ¿Quiénes acompañaron su implementación?
    • ¿Por cuánto tiempo evaluaron su impacto en las comunidades?
    • ¿Cuáles fueron los indicadores que se emplearon para evaluar?
  2.  ¿Qué aspectos hay en común entre nuestro entorno y aquél en el que el método fue desarrollado?
  3. ¿Cuáles son los elementos diferenciadores de nuestra comunidad? Mi penúltima entrada puede ayudar a enfocar esta revisión.
  4. ¿Cuál es el nivel de cohesión de nuestra comunidad de interés? ¿Hasta qué punto está constituida?
  5. ¿En qué medida es este método externo adecuado a nuestras necesidades locales? 
  6. ¿Cómo es posible aprovechar nuestra diferencia para desarrollar una iniciativa de alta efectividad en nuestro medio?
Con estas preguntas, se puede establecer un diseño preliminar de enfoques, métodos y estrategias educativas de impacto local, que redunden en la sostenibilidad de ambientes de aprendizaje significativos con miras a la interacción global, en donde sea precisamente el carácter único de cada comunidad lo que promueva la construcción de conocimiento, la innovación, el desarrollo.

Lo que viene a continuación, será el tema de mi próxima entrada. Los veré entonces.

martes, 10 de octubre de 2017

EDUCACIÓN DE CALIDAD Y MENTALIDAD DE SUPERVIVIENTE II: LA EDUCACIÓN Y LA INNOVACIÓN TOMAN TIEMPO

Hola. Soy otra vez yo. Estoy muy contenta por los comentarios recibidos durante los últimos días, a raíz del meetup virtual realizado hace unos días, y  también por una de mis entradas anteriores, la cual es, a su vez, la primera parte de ésta, y que fue publicada adicionalmente en Las2Orillas. Es muy enriquecedor para mí recibir esta realimentación, la cual fomenta discusiones orientadas a la acción innovadora de fondo.

Quiero referirme especialmente a los comentarios recibidos de un hombre al que considero una persona culta y respetable (sí, John, estoy hablando de ti). En resumidas cuentas, comentó: "tengo la sensación de que estás diciendo que no vale la pena invertir, innovar, en educación aquí en Colombia, simplemente por nuestro folclorismo". No puedo negar que me sentí un tanto confundida, porque no fue ésa mi intención con la escritura de la columna, así que respondí a través de la nota de audio que podrán escuchar al hacer clic en este vínculo.

En realidad, lo que defiendo es esto: las decisiones que hemos tomado, no sólo a escala macro sino también desde nuestros microentornos, se han visto increíblemente afectadas por nuestro manejo inconsistente e irresponsable del tiempo. En ocasiones, como Esaú en el Génesis, "renunciamos a nuestros derechos por un plato de lentejas", sacrificamos un bienestar sostenible por el logro de réditos inmediatos. ¿Por qué tanta prisa para lograr beneficios? ¿Por qué no pensar en los que vienen después de nosotros?

¿Que Colombia no tiene futuro en innovación educativa? ¡Falso! Lo tiene. Lo digo y lo sostengo. ¿Qué caso tendría escribir y debatir con ustedes si no creyera en esa posibilidad? ¡Tenemos muchísimo para lograr una educación transformada, que promueva el cambio positivo en nuestras comunidades! ¿Entonces qué nos falta? Hacernos conscientes de que estos cambios toman tiempo, así como las mejores cosas de la vida (gracias, Club Colombia). Esto demanda una revisión de principios, un cambio de mentalidad, que promueva la creación de nuevos hábitos, y con ellos y tiempo suficiente, se podrá hablar de un aprendizaje de cultura. Aquí una imagen de una de mis ponencias (en inglés), para ilustrar este punto:



Cuando esto se logre, podremos pensar en la viabilidad de implementar estos pasos:

  1. Definir un norte común para el país. ¿Qué es lo que necesitamos para convertir nuestra realidad en algo diferente, cada vez mejor? Ésta es la prioridad a atender, desde uno o varios frentes.
  2. Revisar nuestro estado actual. Aquí es necesario ver todo, exactamente como está, sin priorizar en la búsqueda de culpables, sino sólo enfocándonos en hechos y datos.
  3. Comparar nuestro objetivo con nuestro estado actual. Casi siempre, aquí aparecen las lágrimas. Aquí podemos ver si hemos estado andando en círculos, totalmente en contravía, o si estamos encaminados correctamente pero a pasos irregulares.
  4. Establecer las etapas para alcanzar este objetivo, sin distracciones y atendiendo al estado actual. Esto implica la creación de una ruta crítica que establecerá lnos ayuda a dejar en evidencia las prioridades de la nación.
  5. Delinear las características/competencias que debe cumplir la generación de personas que estará a cargo de cada etapa. Considerando ubicación geográfica, condiciones de vida, competencias actuales, y demás factores de influencia. Este tema es mucho más complejo de lo que parece en estas líneas, es importante dejarlo en claro (gracias Juan por la recomendación).
  6. Diseñar el plan de formación y entrenamiento que recibirán estas personas, para responder a dichas necesidades. Esto implica, cuidado, la consideración de los distintos saberes e inteligencias de estos ciudadanos responsables, en su momento, del sostenimiento y bienestar del país. ¡Cuidado! No estoy hablando de una educación uniformada, sino una educación diferenciada, desde la que cada individuo pueda utilizar su máximo potencial con miras a la consecución de ese objetivo de todos.
  7. Diseñar, a su vez, el plan de evaluación (ojo, no estoy diciendo calificación) que permitirá verificar si estas personas están preparadas o si requieren apoyo adicional en la adquisición y fortalecimiento de las competencias que hacen falta.
  8. Poner en marcha estos planes, estableciendo tiempos prudentes (sin afán, según el diseño) y no directamente en el aula de clase, sino mediante otros espacios complementarios (creo que la Jornada Única se vería muy bien aquí), para poder comparar los efectos de estas medidas en la respuesta a las variables de interés definidas al inicio. Recordemos cuánto tardaron en el CERN para hacer que el colisionador de partículas funcionara... Aquí se necesita mucho más cuidado.
  9. Evaluar el impacto de este plan colectivo y determinar etapas siguientes. O reprocesos.

Esta lista es sólo una sugerencia dividida en tareas más simples, para poder revisar la posibilidad de su entrada en nuestra cotidianidad. Además, estas tareas no están siendo tratadas con toda la profundidad, pues el espacio es reducido y hay todavía mucho por definir. Hay mucha información que hace falta, pero poco a poco se irá definiendo.

Tal vez les parezca interesante y viable, tal vez ingenuo. Lo más importante es que estos juicios no sean a su vez producto del afán.

Hasta pronto. Un gusto verles de nuevo. 


sábado, 30 de septiembre de 2017

CULTURA STEAM: LA MENTALIDAD POR ENCIMA DEL PRODUCTO - Parte I

De nuevo yo. Gracias por recibirme de regreso, yo me siento muy contenta de tenerles aquí. Compartir puntos de vista, concepciones, misconcepciones y preguntas a través de este espacio, es algo que en realidad disfruto. Y por esto mismo, hoy me permito hablar someramente del tema en el que trabajo de forma específica: la educación desde la creación de cultura, no únicamente desde la adaptación de herramientas; particularmente, desde la perspectiva de la Educación STEAM.

Trataré de desarrollar esta primera parte exponiendo sólo algunos de los puntos que pueden resultar de una discusión al calor de un café negro:

  1. STEAM (por sus siglas en inglés, Science, Technology, Engineering, Arts and Mathematics), es un enfoque educativo de gran relevancia en los Estados Unidos, Canadá y buena parte de Europa, destacándose Alemania. Se define, grosso modo, como una versión especial del Aprendizaje Basado en Proyectos, en el que cada sesión desarrolla productos que demandan procesos y técnicas relacionadas con la labor técnica e ingenieril.
  2. De acuerdo con la información recogida en redes, a través de cursos cortos, testimonios, webinars y otros, este enfoque de enseñanza/aprendizaje promueve el pensamiento crítico y creativo desde la necesidad de desarrollar y construir un producto funcional, aplicando el Pensamiento de Diseño (Design Thinking) el cual permite la adquisición conceptual necesaria para el fin específico. Por otro lado, el establecimiento de espacios maker para la construcción de los productos ya mencionados, asegura la entrada de un componente estético importante, que complementa el enfoque inicial (lo que antes se llamaba STEM).
  3. En el mundo se han diseñado y puesto en marcha múltiples laboratorios para la creación de ambientes STEAM, tanto dentro de instituciones educativas como en centros complementarios e independientes. Son bastante conocidas las iniciativas canadienses, estadounidenses y norteamericanas; por supuesto, las estructuras escandinavas y asiáticas tienen cabida en este listado.
  4. El problema radica en el proceso de apreciación, apropiación e implementación indiscriminada de este enfoque en los sistemas educativos tradicionales y/o "no tan transformadores", los cuales se ven a gatas para responder a las condiciones de un ambiente agresivamente dinámico, como el actual. Como alguna vez le.comentaba a un amigo, quien se mostraba a favor de traer ideas de otras locaciones con experiencias exitosas: "En cierta parte eso tiene sentido. No obstante, los enfoques de impacto parten de principios globales aplicados en la estructura local, con recursos locales. La adaptación del método por el método solamente maquilla las cosas. Y con esto me refiero a que cuando se ven experiencias exitosas para adaptar al país, desacertadamente se asume la herramienta o el recurso como la panacea del asunto, sin considerar que dicha creación fue posible en buena parte gracias a las condiciones del contexto. Entonces, cuando la traen y la adaptan, y los resultados no son los esperados, se hace necesario crear indicadores absurdos para demostrarle al mundo que la inversión no fue en vano".
Así las cosas, surge la pregunta: ¿cómo resolver este problema para hacer de las nuevas experiencias algo que realmente impacte a la comunidad de interés? Hablaremos de esto en la próxima entrada. Hasta entonces.

lunes, 18 de septiembre de 2017

EDUCACIÓN DE CALIDAD Y MENTALIDAD DE SUPERVIVIENTE: LA EDUCACIÓN NO VA SÓLO EN EL AULA

De nuevo les saludo, agradeciendo la maravillosa discusión alrededor de mi anterior entrada; en la misma, expuse someramente algunos puntos relacionados con los cambios que una institución educativa debe aplicar y sostener para promover una nueva visión educativa. Pero la realidad no necesita solamente un colegio con todos los recursos infraestructurales, económicos y metodológicos, sino que demanda un soporte epistemológico, social y cultural, traducido en actitudes y conductas que favorecen la consolidación de principios y valores de gran incidencia en el proceso de aprendizaje. 

Respecto de esto, escribí hace algún tiempo una columna destinada a la sección La Columna del Lector, del diario El Espectador. Como no sé si la recibieron siquiera, decidí difundirla por este medio para su consideración. De antemano, gracias por leer y compartir. Hasta pronto.

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EDUCACIÓN DE CALIDAD Y MENTALIDAD DE SUPERVIVIENTE
Por: Lina Marcela Gómez Quintero
@MarcelaSTEM
La educación ha sido tratada como indigente, al maquillarla con la sobreestimación de los avances logrados hasta ahora en materia de excelencia, competencia y equidad, haciendo caso omiso de sus verdaderos males. Mientras un político se fotografía con el ciudadano de a pie entregándole tablets y computadores, o nuevos colegios de cobertura con tecnología de vanguardia para “garantizar el acceso a una educación de calidad”, y se pretende lograr, con las condiciones de siempre, el estatus de “la nación Mejor Educada de Latinoamérica para el año 2025”, según se mostró en el pasado Día E, los docentes reciben sueldos que no compensan el esfuerzo y la iniciativa de cada jornada, como tampoco el tiempo y capital que cada uno ha invertido en formación y actualización, a la vez que trabajan cada vez más presionados por estándares totalmente desfasados de la realidad, acuñados éstos por instituciones que comparan diversos sistemas educativos como si provinieran del mismo lote poblacional. El foco nacional está puesto en imitar los sistemas educativos más exitosos del mundo, según PISA: Finlandia y Singapur son referentes, y bajo su perfil esperan que Colombia se moldee. Francamente, ellos son una cosa y nosotros otra. ¿Por qué queremos cortarnos con el mismo troquel?
Adoptar a pies juntillas el modelo educativo de otro país tendría sentido desde la perspectiva de naciones uniformes, es decir, sería lógico si pudiera establecerse una ficha técnica por país y región, donde los parámetros de funcionamiento estén definidos en un rango óptimo. Pero no. Resulta que el diámetro del globo permite tener comunidades muy diversas, con memorias históricas tan variopintas que influyeron de forma notable en cómo sus habitantes piensan. En nuestro caso, por múltiples razones, desarrollamos un pensamiento básico, fundamentado en la simple supervivencia, en la sensación de carencia y en la necesidad de sacar ventaja de cualquier vulnerabilidad ajena. Una prueba de ello es que nuestra economía se sustenta en productos, no en servicios ni en innovación, y nuestra idiosincrasia concibe como natural el colarse en las filas del mercado o del transporte público, evadir impuestos, plagiar trabajos e informes, comprar diplomas. ¿Acaso usted cree que en Finlandia la gente intenta ingresar sin pagar a estaciones de trenes, tranvías o alimentadores? ¿Piensa usted que en Singapur se permite negociar un caso de plagio? ¿Sabía usted que uno de estos países está cerrando cárceles por falta de presos, y el otro castiga la estafa con pena de muerte? ¿Será que pasa lo mismo aquí?
No tiene sentido adoptar e implementar por la fuerza un sistema educativo de primera en un país con modales de quinta. El éxito educativo de estos países es consecuencia de una cultura sólida, en donde el respeto no es negociable, cada individuo es parte importante en el crecimiento de su nación, y la familia es la principal precursora de estos principios; allí las jornadas de clase son cortas, y no se trabajan tareas en casa, precisamente porque todo el entorno familiar y social es una escuela que demuestra coherencia y consistencia. ¿No será entonces que el primer paso es establecer nuestra cultura desde la casa, el barrio, la comuna, la ciudad? ¿No será esto mejor que quejarse del docente, pretendiendo que haga en un año la labor de toda una vida?

lunes, 2 de enero de 2017

LA VIRTUALIDAD Y LOS CAMBIOS DE ROL EN EL APRENDIZAJE

Cordial saludo a todos. Espero que estén disfrutando mucho este nuevo año, el cual viene cargado de retos, proyectos y satisfacciones para todos.

Hoy, variando un poco, he querido compartir con ustedes un artículo que escribí con varios de mis compañeros (a los cuales cito) para uno de nuestros informes de clase en el curso Inducción a la Educación Virtual, parte del programa de Maestría que estoy estudiando. Espero sea de interés para ustedes, y abra la discusión al respecto:

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La virtualidad y los cambios de rol en el aprendizaje.
Por: Iván Darío Samudio Hernández, David Castro Betancur,
Lina Marcela Gómez Quintero y Jhon Edwin Osorio González.
   
La sociedad ha experimentado grandes cambios, gracias a las nuevas percepciones del individuo y su papel en la sociedad, a los avances científicos y tecnológicos. El desarrollo de esta era, sobre las comunicaciones remotas y con la información como divisa para la creación de vínculos y proyectos, ha afectado la estructura de las distintas organizaciones adscritas a una comunidad, incluyendo las de carácter educativo. El contenido se ha abierto a todo público, siempre y cuando haya conexión a Internet y un dispositivo electrónico con determinadas prestaciones.

Sin embargo, actualmente todo individuo ha sido catalogado como sujeto activo, del cual depende el grupo al que pertenece, su misión es trabajar como parte de una comunidad, para resolver problemas que afectan a la sociedad (Csapó et al., 2012). Esto implica competencias cognitivas y comunicativas, que todos los miembros de ese núcleo encargado de analizar y resolver una situación dada, deben desarrollar y poner en contexto. Así, la colección de información ya no es el fin de la educación, sino el medio para consolidar estas habilidades individuales y grupales (Imbernón-Muñoz et al., 2011).

Como consecuencia, la organización educativa se renueva, pasando de ser una pirámide con un docente único a la cabeza de un grupo de alumnos, a una red del tamaño del planeta con nodos interconectados, en donde la información se mueve y se transforma (Suárez Suárez y Najar, 2014). Cada miembro de este grupo contribuye al enriquecimiento de la información que fluye, haciéndola más precisa y/o aplicada. Desde esta perspectiva, cada uno de los participantes de este proceso formativo/creativo, está siendo a su vez discente y docente, pues recibe y analiza el contenido enriquecido que otros le ofrecen, y a la vez aporta su discurso a la creación conceptual de los otros; esto hace que los ambientes virtuales de aprendizaje tengan tantos docentes como miembros del grupo haya.

Con la incursión de las nuevas tecnologías, los roles y responsabilidades de los estudiantes deben cambiar. Ahora el estudiante virtual debe transformarse en un investigador, ya que una persona que con el fácil acceso que tiene a la información debe ser responsable de su propio aprendizaje, donde participe, opine, argumente y comparta en cada uno de los espacios que le brinde la virtualidad.

El mundo digital ha borrado fronteras, ésta es la gran diferencia que ha transformado la educación, debido a que los estudiantes hoy en día pueden acceder a la información de su interés, sin importar la hora y el lugar. Hoy en día el alumno virtual es el centro del proceso del aprendizaje, mientras el alumno tradicional es un simple receptor pasivo (Sangra, Albert; 2015). Hoy la educación virtual nos pone a todos en un mismo nivel, donde somos partícipes de la evolución de nuestros conocimientos. Donde todos trabajamos de forma colaborativa.

Pero, ¿cuáles son las diferencias entre el trabajo colaborativo y el trabajo grupal? A decir verdad, son varias. El grupal está compuesto por roles y funciones, las tareas son asignadas a cada integrante quien las resolverá individualmente. En el trabajo colaborativo, en cambio, hay objetivos comunes para alcanzar una meta establecida a través de las habilidades que tenga cada participante.

Pero quizás una de las diferencias más notorias, es que el trabajo grupal está conformado por jerarquías con un líder o jefe, mientras que en el colaborativo no existen estos roles, la responsabilidad es compartida y no existen intereses de mando. Además, como lo expresan García et al. (García et al., 2001); en el aprendizaje cooperativo se tiene la responsabilidad de ayudar a los demás miembros, mientras que en el trabajo grupal existe la libre elección de ayudar a los demás.

Las diferencias reales se aprecian en los resultados. Mientras que en el trabajo en equipo se busca completar una tarea específica, en el colaborativo el objetivo final es el aprendizaje y la relación de sus integrantes, mediante nuevas formas de interacción  que rompen “las coordenadas espacio-temporales en las que tradicionalmente se ha movido la comunicación, lo que está proporcionando nuevas formas técnicas y estéticas en la misma”. El reto para la nueva sociedad del conocimiento es aprender a utilizar estas nuevas herramientas tecnológicas.

A continuación disponemos una lista de recomendaciones para un trabajo eficiente el aula virtual:
  1. Asuma una posición investigativa con el acceso a Internet, ocupando un rol importante en la construcción de conocimiento. Utilice un lenguaje respetuoso.
  2. Ratifique su presencia en el aula virtual a través de la participación, de manera constante y habitual, compartiendo, comentando y argumentando. Evite la acumulación de trabajos y optimice los métodos de aprendizaje, adaptándolos al modelo de educación a distancia.
  3. Produzca comentarios ágiles, fluidos y concretos, los cuales se conecten con los puntos de vista de los demás, bien sea complementando, contraargumentando, ejemplificando o infiriendo. No cierre discusiones con respuestas cerradas, es necesario argumentar.
  4. Mantenga una actitud autónoma, abierta a la retroalimentación de sus compañeros. Fije sus propósitos, aprenda a llevar el día a día, maneje correctamente sus tiempos y evalúe sus resultados.


Federico Borges, en un artículo para la revista digital Digithum (Borges, 2005), brinda algunos consejos importantes para los estudiantes de educación virtual:
  • No caer en el error de considerar que la educación virtual, por ser en línea y a distancia, requiere poco esfuerzo. Esta demanda mayor atención que la educación presencial.
  • Es importante tener claridad de los recursos adicionales, los cuales son inherentes en la formación a distancia. Por ejemplo, mantener el computador personal en buen estado, poseer una buena conexión a Internet y tener presentes gastos adicionales.


Referencias:



miércoles, 27 de abril de 2016

DIME QUÉ LENGUAJE USAS, Y TE DIRÉ QUÉ CLASE DE PENSADOR MATEMÁTICO ERES - Parte II

Saludo a todos. De nuevo yo.

Como les he dicho en varias oportunidades, este espacio es sólo el refugio para mis ideas locas. Aquí puedo consignarlas, organizarlas, y comunicarlas a quien quiera leerlas y darles forma a través de la discusión fundamentada en experiencias, fuentes bibliográficas de todo nivel, e incluso simples razonamientos desarrollados por obra y gracia de la habilidad retórica.

En mi entrada anterior, hablaba acerca de las posibilidades de relacionar las características de la lengua materna con la tendencia al desarrollo de habilidades matemáticas específicas (para quienes no vieron esa entrada, aclaro: no se trata de una disertación llena de referencias y datos, sino sólo una de mis ideas locas, que busca eco en una mente receptiva, esperando ser procesada y discutida). Ahora, esa ideíta loca tiene una melliza, que es la que pondré sobre el escritorio el día de hoy.

Partimos de la Matemática como lenguaje, el cual es aprendido luego de la lengua materna dada la complejidad de sus símbolos, los cuales deben ser traducidos a un lenguaje "menos complejo", de uso común (las comillas se deben a que considero que los fenómenos lingüísticos no pueden catalogarse como "poco complejos", pero al consolidarse a través de la inmersión en la cotidianidad, se hacen naturales, "intuitivos", de fácil uso). Este pequeño detalle hace que sea posible considerar a la Matemática como una segunda lengua. En este orden de ideas, puede afirmarse que los métodos y aproximaciones desarrolladas para la enseñanza/aprendizaje de una segunda lengua, son susceptibles de adaptación y aplicación para el proceso de enseñanza/aprendizaje de la Matemática.

Así las cosas, se hace necesario reconocer los diferentes métodos y aproximaciones que se han establecido para la enseñanza/aprendizaje de una segunda lengua. Tuve la fortuna de recibir entrenamiento al respecto y, durante el mismo, coescribir unas reflexiones con mi compañero docente Sergio Gallo (en inglés), en donde se establece un poco más de detalle al respecto. Esta idea comprende un anteproyecto que estoy formulando. Bienvenidos todos aquéllos que quieran brindarme su apoyo para llevar a buen término esta investigación.

En la próxima entrada, hablaré con más detalle acerca de esta hipótesis de trabajo. Por ahora, quiero dejar esta entrada como un abrebocas. Hasta pronto.


domingo, 3 de abril de 2016

DIME QUÉ LENGUAJE USAS, Y TE DIRÉ QUÉ CLASE DE PENSADOR MATEMÁTICO ERES - Parte I

Después de un tiempo, luego de muchos ires y venires, vuelvo a escribir. Gracias a quienes siguen acompañándome y leyendo lo que escribo, a pesar de mis constantes viajes. Les aseguro que estas travesías me permiten elaborar nuevas preguntas, así como darle fuerza a ideas que no han recibido suficiente atención.

Una de esas ideas me motiva a escribir esta entrada, ya que tiene que ver con algo que me ha dado vueltas en la cabeza desde que estudiaba en la Universidad – incluso desde antes, creo – y que ha cobrado fuerza conforme he interactuado con mis estudiantes, varios de mis pares docentes, y algunos pensadores geniales que no buscan fama ni gloria. Sin más preámbulos, aquí mi punto:

En mi entrada anterior, hablaba de la Matemática como un lenguaje, pues cuenta con símbolos y patrones que permiten la traducción de observaciones basadas en nuestras experiencias, a un conjunto nuevo de caracteres, fundamentado en el adecuado manejo de este código. Bajo esta perspectiva, y considerando lo que se conoce acerca del lenguaje como un sistema simbólico (esto es, como un código), podría decirse que el reconocimiento de ciertos patrones para representar observaciones y conjeturas, se ve afectado por las características del código lingüístico a emplear – ya que es necesario generar concordancia entre el código y el mensaje, para que éste adquiera un significado – y este proceso de sincronización mensaje-código trae consigo una serie de procesos cognitivos de carácter lógico (hay que recordar que la lógica estudia el razonamiento y, por ende, su lenguaje).

Estos procesos cognitivos tienen como objetivo la producción de un mensaje codificado cohesionado y coherente, lo cual significa que tiene que cumplir con:
  • Los términos clave generados desde el código, concuerdan con los términos clave del mensaje inicial
  • El mensaje codificado tiene estructura y fluidez, dentro de los parámetros del código
  • El mensaje codificado es consistente en gran medida con el mensaje inicial.


Así las cosas, el desarrollo de esta traducción, promueve a su vez el desarrollo de ciertos procesos de pensamiento, que fortalecen determinados tipos de razonamiento; en el caso del pensamiento matemático, estos tipos de razonamiento son: numérico, geométrico, espacial, aleatorio y variacional. Por esto, mi idea loca es: las características de la lengua que empleamos con mayor frecuencia para comunicarnos, que es generalmente nuestra lengua materna, promueven el desarrollo del pensamiento matemático en alguno(s) de sus cinco tipos, mencionados hace un momento.

El ejemplo que más utilizo con mis estudiantes cuando hablo al respecto, es el de los hallazgos que hicieron los españoles cuando llegaron a América, especialmente cuando ocuparon las zonas habitadas por los Mayas: traían consigo el Álgebra y los modelos matemáticos clásicos, y se encontraron con modelos astronómicos de precisión basados en análisis espaciales y geométricos: trajeron sistemas de numeración arábigos y romanos, y se toparon con sistemas numéricos autóctonos. No sobra decir que los lenguajes que empleaban comúnmente, eran bastante disimiles entre sí.



Para cerrar esta entrada, quiero mencionar que hay bastantes investigaciones respecto del efecto de la lengua materna en el desarrollo de habilidades matemáticas y su aprendizaje. Sin embargo, hasta este momento no he encontrado algo en torno a esta hipótesis: el tipo de lengua materna (romance, germánica, árabe, entre otras) influye notablemente en la consolidación de habilidades matemáticas específicas. Y tampoco he encontrado información alguna sobre la subsecuente posibilidad: el multilingüismo como medio para el entrenamiento matemático, esto es, ¿cómo puede el aprendizaje de nuevas lenguas, apoyar el fortalecimiento de habilidades lógico-matemáticas?.

Queda abierto el espacio de comentarios para discutir el tema, así como para compartir conmigo información relevante acerca de las dos hipótesis de cierre.

¡Gracias por leer! ¡Hasta pronto!

martes, 16 de febrero de 2016

EL PENSAMIENTO MATEMÁTICO ES SIMPLE PENSAMIENTO, SÓLO QUE MATEMÁTICO

Quiero contarles que hay algo en lo que pienso con mucha frecuencia, y que discuto con otros compañeros en ocasiones: el problema entre la mayoría de la comunidad estudiantil y la Matemática, radica en que se pretende verla como algo arcano, lleno de misterio, casi de brujería. Por supuesto, ante semejante panorama, los sentimientos más comunes son de repulsión, aversión, hasta llegar a un miedo indescriptible. Incluso, para más de uno debe ser difícil visualizar y entender un mapa mental que muestre algunas ramas de la Matemática, como el siguiente:


Sin embargo, como alguna vez mencionó el matemático Douglas R. Hofstadter en su libro Gödel, Escher, Bach - An Eternal Golden Braid, su obra (que es en sí un estudio de la Matemática) trata enteramente sobre traducción:
"GEB trata acerca de significado y símbolos, códigos e isomorfismos, conexiones y analogías; en breve, acerca de correspondencias, exactas e inexactas, entre diferentes sistemas en todos los niveles imaginables. Ésta es ciertamente la esencia de la traducción" 
Este pequeño cambio en nuestro punto de vista, permite tener en cuenta nuestra capacidad para la adquisición de una nueva lengua, para desdibujar ese terrible paradigma del pensamiento matemático como el más difícil, aburrido y peligroso de todos los saberes (peligroso en el sentido de que las pretensiones de pasar un curso de Matemática son utópicas). Es sólo cuestión de considerar que la Matemática tiene un lenguaje, un sistema de símbolos, una gran cantidad de relaciones, que sólo pueden hacerse visibles a través de una lectura adecuada de los mismos. Por esto mismo, la enseñanza de la Matemática tiene dos frentes fundamentales: la conexión directa con el medio, para la observación y conceptualización de lo observado, el establecimiento de una línea de razonamiento, y la aplicación de los parámetros de traducción.

Esto aplica también en los procesos de solución de problemas, ya que no hay distinción entre los problemas matemáticos y los problemas no matemáticos, porque a fín de cuentas son problemas. La estrategia creada por el matemático húngaro George Pólya para la solución de problemas, si bien se ve, no muestra elemento alguno que no sea de aplicación general en todo contexto. La diferencia radica en el tipo de código que empleamos para la expresión de ese problema (según la información disponible) y, por consiguiente, para su solución y revisión.

Considerando entonces que el pensamiento matemático es el pensamiento para explicar lo que observamos, y que el lenguaje matemático se comporta exactamente como nuestra lengua, pero empleando otros sistemas simbólicos, es posible decir dos cosas:

  1. El lenguaje matemático puede ser empleado para la representación de cualquier contexto relacionado con la observación de fenómenos. Esto es sabido por la mayoría de las personas, pero aparentemente, no es lo suficientemente claro.
  2. Como lenguaje, es susceptible de estudio desde los fundamentos teóricos asociados a la adquisición, enseñanza y aprendizaje del lenguaje. No son desatinados los estudios que muestran la conexión especial que hay entre la Matemática y la Lingüística; la Dra. Marta Macho Stadler, de la Universidad del País Vasco, es una de las investigadoras hispanohablantes más conocidas en este tema.

Algo al respecto escribimos mi compañero Sergio Gallo y yo, tratando de mostrar que, a partir de la concepción de la Matemática y la Música como lenguajes, es posible establecer una relación entre estos saberes y los métodos creados para la enseñanza de una segunda lengua. El texto está disponible en mi entrada de LinkedIn Pulse, Possibilities of Linguistic Teaching Methods on Musical and Mathematical Languages Learning: reflections about our practice.


En suma, el razonamiento matemático es el razonamiento en sí, pero empleando como forma de expresión un lenguaje rico en símbolos que dan forma a objetos, situaciones, momentos, fenómenos naturales, ¡incluso adivinanzas! (¿o acaso qué crees que significa "encriptar"?). No por nada se considera a la Matemática el Lenguaje Universal. Viéndolo así, ¿será que en la famosa Torre de Babel se hablaba en Matemático?

Hasta luego.

lunes, 1 de febrero de 2016

"SCHOOL OF ROCK" Y EL CENTRO DEL APRENDIZAJE

En mis vacaciones por España, específicamente en la hermosa ciudad de Barcelona, tuve la oportunidad de ver una película que fue estrenada hace 13 años, y que no tenía como objetivo un premio de la Academia: School of Rock, protagonizada por Jack Black. No pienso contarles de qué se trata, pues no es el objetivo de esta entrada.


Lo que captó mi atención cuando la vi, fueron dos cosas:

  • Pude ver con claridad a varios de los tipos de estudiantes que conforman nuestras aulas de clase: quien tiene la calificación como su única prioridad, confundiéndola con el verdadero objeto del aprendizaje; el buscapleitos que en las burlas y comportamientos agresivos esconde su inseguridad; el tímido e inseguro, que trae consigo un talento increíble, pero que lo esconde para evitar reprimendas y comentarios denigrantes por parte de los buscapleitos; entre muchos otros que sin duda están ya en sus mentes.

  • Jack Black pasó de ser un cínico a un héroe (como suele ocurrir en sus películas), al hacer lo que no pudieron lograr los demás docentes del instituto en el que se encuentra: despertar el interés de sus estudiantes e involucrarlos en un proyecto, que permitió desplegar sus talentos, aquéllos que no habían notado siquiera sus padres. Sí, no estaba siguiendo el currículo regular de la escuela privada en la que estaba, pero descubrió en estos niños unas habilidades increíbles para algo que, curiosamente, era su gran amor: el rock. Así que, combinación perfecta, hizo de su gran pasión un recurso que ayudó a estos chicos a sentirse parte de algo grande, a verse como personas llenas de algo especial, pero sobre todo, a apreciarse como un equipo.

La pregunta que quedó en mi cabeza, y que aún discuto con varios de mis compañeros, es: ¿cómo es posible que este personaje, cuyo único interés era conseguir dinero para que su amigo no lo sacara de su apartamento, pudo descubrir una manera de promover en sus estudiantes el deseo de practicar, buscar, proponer, escuchar, colaborar, mientras que los demás docentes, del mejor perfil, no se percataron de algo así?

Aclaro, no estoy diciendo que la formación y el entrenamiento no sean importantes. Lo que digo es que hay una serie de aspectos a considerar: el primero, el carácter dispensador de la práctica docente, según algunos modelos curriculares; el segundo, la importancia de la conexión entre el aula y situaciones de la vida cotidiana, mas no como simples vitrinas, sino como elementos de análisis, comparación, analogía y creación; el tercero, el nivel de apertura de las instituciones educativas, y más aún, de los padres de familia, a una educación pertinente y adecuada para los nuevos tiempos, que son, con seguridad, muy distintos a los que ellos vivieron cuando eran estudiantes.

Les recomiendo que la vean, tiene algunos elementos muy interesantes para considerar en el proceso de reflexión sobre nuestra actuación en el contexto educativo.

Gracias por su visita. Hasta pronto.